Qué entiendo por un backend bien hecho
Un backend correcto es aburrido: hace lo que dice, falla de forma predecible y se puede cambiar sin miedo seis meses después. No es el que usa la arquitectura más moderna, sino el que la siguiente persona puede entender.
En la práctica eso significa capas separadas, dependencias explícitas, errores que se propagan con contexto suficiente para diagnosticarlos, y registro de actividad en los puntos donde algo puede salir mal.
También significa no añadir complejidad antes de necesitarla. Una aplicación que sirve a treinta usuarios internos no necesita microservicios; necesita estar bien escrita.